QUIRPA Y SUS ANDANZAS

Quirpa-Jacobo Gutiérrez

Quirpa es uno de los tantos joropos anónimos que, desde un tiempo remoto e impreciso, forma parte del patrimonio musical del llano venezolano. Es la pieza que acabamos de oír ejecutada por el maestro arpista apureño Jacobo Gutiérrez. Pertenece al género del llamado joropo recio y es frecuente oírlo como pieza instrumental, como composición cantada a una voz o como fondo musical de un contrapunteo. También tiene versiones corales. Se estima que toma su nombre del apodo o del nombre de un personaje en torno al cual se creó una leyenda que se consagró en el imaginario popular a través de un texto en versos que narra ciertos aspectos de la historia de este personaje, particularmente los relacionados con su origen, su oficio y su muerte en Güiripa, una población cercana a San Sebastián de los Reyes en el estado Aragua. Tal texto, y la música con que se le canta, se convirtió en el instrumento divulgador de esta leyenda que, de este modo, se hizo parte de la tradición folklórica llanera y, desde este espacio, siempre a través de la música y el canto, se extendió por una buena parte de Venezuela y por otros países. A medida que se ha dado esta extensión, al canto original, como suele suceder con las leyendas, se le han modificado o agregado determinados elementos que, funcionalmente, operan como variantes de la historia primordial. Además, como ha sucedido con un sinnúmero de joropos y pasajes entre los cuales están el Pajarillo, el Gabán, el Zumba que zumba, San Rafael y otros, se han producido nuevos textos que se cantan al son de la música del joropo original a pesar de que sus letras no guardan relación alguna con la historia de Quirpa.  Un claro ejemplo de este procedimiento de adaptación musical es esta Quirpa para mi tierra que canta Ángel Maldonado:

Actualmente, en Internet, circulan varias páginas ligadas con la historia de Quirpa. Con el personaje y con el joropo que lleva su nombre. En una de ellas, se dice que Quirpa es el apodo de José Antonio Oquendo, un comerciante de ganado vacuno de quien “con certeza no se sabe su lugar de nacimiento, algunos creían que era de Palmarito o Guasdualito, (en el Alto Apure), lo cierto es que era llanero de a caballo de pura cepa”. (Cf. https://es-la.facebook.com/notes/marco-salas/sabes-quien-fue-quirpa-he-aqui-la-historia/10150426238710871/). Según esta misma fuente, “Quirpa era cantador recio de la sabana, buen coplero, buen contrapunteador, su voz era reconocida en todos los rincones del llano” y “siempre andaba acompañado con su amigo y compañero de faena y parranda, “El guitarrero” con “la camoruca” o arpa llanera, la cual “Quirpa”, ejecutaba genialmente”. Y, en una ocasión, en Güiripa, él y El guitarrero tocaban un baile. Al parecer, simultáneamente, Quirpa cantaba y tocaba el arpa. En medio de un contrapunteo entre Quirpa y otro coplero cuya mujer estaba en la fiesta, este último en un arrebato de celos le cortó las cuerdas al arpa y apuñaló a ambos músicos. Se dice que antes de la trifulca que se armó, el celoso marido le había soltado a Quirpa estos versos:

Si has llegado a estos lares,

viniendo desde tan lejos,

ya se te acabó el carburo,

tú eres un pobre pendejo

y que se sepa en Caracas

también en el mundo entero

que aquí en Güiripa, señores,

no quieren a los llaneros.

Como resultado de esta acción, Quirpa falleció y su acompañante quedó herido. Sin duda, en ese infausto suceso, se motivaron los versos anónimos con que se nutrió la leyenda en cada una de sus versiones. Originalmente, debe haber surgido un texto en versos, posiblemente no muy extenso, que de tanto repetirse se memorizó, se modificó, se transformó y, en fin, se hizo reminiscencia colectiva. Ese primer texto, posiblemente, sean las dos coplas que transcribimos a continuación. Vienen, por supuesto, de la tradición y forman parte de la letra con que se grabó la primera Quirpa.

Yo no sé por qué en Güiripa

no quieren a los llaneros

porque mataron a Quirpa

y le hirieron al guitarrero.

Güiripa lo llaman Quirpa,

Quirpa es joropo llanero,

que lo tocan en el arpa

con maraca y guitarrero,

Con esta variante, muy propia de la oralidad, en el primer verso de la primera copla:

Me contaron que en Guiripa

no quieren a los llaneros

porque mataron a Quirpa

e hirieron al guitarrero.

Hay casos, Florentino y el Diablo, por ejemplo, en que de una o varias estrofas primigenias anónimas se motiva como creación individual un texto mayor. Al respecto, podemos pensar que de una copla como Zamuro de la Barrosa / del alcornocal del Frío / albricias pido, señores / que ya Florentino es mío y de la que dice Zamuro de la Barrosa / del Alcornocal de abajo / ahora verán, señores / al Diablo pasar trabajo surja una reelaboración como la hecha por el poeta Alberto Arvelo Torrealba. En todo momento, uno u otro texto dejan abierta la posibilidad de ser cantados al compás de una música expresamente escrita para ellos o de su interpretación acompañados por una música, anónima o de autor conocido, ya existente. Como ejemplos, podemos citar la Cantata criolla del maestro Antonio Estévez inspirada, precisamente, en el Florentino y el Diablo y la versión de este mismo corrío cantada y grabada, inicialmente, por José Romero Bello y el Carrao de Palmarito al son de un Pajarillo chipoliao. Este último ejemplo me recordó que en uno de sus primeros discos Anselmo López grabó La guasimita, una pieza instrumental de su creación.  Tiempo después, el poeta Jesús Pulido Lara le escribió una letra que tituló Mi nostalgia es una soga. Con este nombre y de este modo se convirtió en un éxito en las voces de Doña Antonia Volcán, Luis Lozada el Cubiro,  Dámaso Figueredo y de otros intérpretes de la canta criolla.

Esta historia, que tiene como eje accional la muerte de Quirpa a manos de un contrincante en el canto y en el lance amoroso de ocasión, se repite, a veces textualmente, en casi todas las páginas dedicadas a Quirpa. Sin embargo, entre las revisadas, hemos encontrado dos páginas que difieren de la versión anteriormente descrita. En una de ellas, leemos:

Cuenta el abuelo que en la versión por él conocida, Quendo (no Oquendo), pescador, hombre habilidoso en las coplas e interpretación del arpa, apodado Quirpa, venía por los Valles del Tuy, desde Achaguas, vendiendo pescado seco. En el camino lo emboscó Pío Morales quien, tomándolo por sorpresa, lo mató a machetazos. No se sabe a ciencia cierta el motivo de la emboscada, pero probablemente había una mujer de por medio. Cuenta el abuelo, que las 32 cuerdas cortadas e incluso las heridas del guitarrero son producto de la imaginación y de las modificaciones de la historia al pasar de generación en generación. (Cf. http://cuentaelabuelo.blogspot.com/2010/05/la-leyenda-de-quirpa.html)

            De la otra página, concebida como un homenaje al poeta de la llanura, el camaguanero Germán Fleitas Beroes, autor de numerosos pasajes musicalizados por Juan Vicente Torrealba y de una versión de Florentino y el Diablo titulada La majada del Diablo, transcribiremos algunos párrafos. En esta página, en primer lugar, se cuenta una historia que difiere totalmente de la versión anterior, radicada fuera de Güiripa y protagonizada por José Antonio Quirpa, Juan Rafael Zárate y unos “arreadores de ganado procedentes del Alto Llano”. Cuenta el poeta Fleitas Beroes:

Cuando la muchacha campesina le preguntó a José Antonio Quirpa el nombre de un “golpe” compuesto por él que ya se estaba haciendo popular en la Villa de San Jaime y sus alrededores, éste le contestó: -Se llama El golpe que hace llorar.

Algún tiempo después, cuando fue asesinado por hombres arreadores de ganado procedentes del Alto Llano, las masas populares, como homenaje póstumo al arpista, comenzaron a llamar aquel “golpe”, primero Quirpa y después La Quirpa.

Juan Rafael Zárate, su cuatrista y amigo, también fue macheteado aquella noche. Semanas después llegó a Camaguán, donde vivía con su mujer Clara Blanco de Zárate (Ña Clara Blanco) y sus hijos Antonio y Félix. (Cf. http://elpoetadecamaguan.blogspot.com/2011/01/ la-historia-de-quirpa-contada-por.html)

Esta versión, independientemente de que sea verdadera o falsa, es verosímil, es decir, es pensable. Sobre todo si se toma en cuenta el hecho de que Quirpa, además de ser un apodo, también es un nombre propio de personas. Por lo demás, la ambientación de la historia en otro sitio diferente del que se tiene como auténtico o como original es un rasgo característico de las leyendas. Con frecuencia, las leyendas, al igual que las lenguas, se regionalizan. Otro elemento interesante en esta versión de Fleitas Beroes es la identificación de El guitarrero como Juan Rafael Zárate, amigo y cuatrista de Quirpa. Y no menos interesante es el uso del término cuatrista en lugar de guitarrero. Particularmente, creo que en la Quirpa el término guitarrero no es un apodo sino la designación de una persona ejecutante de la guitarra. Al respecto, para abreviar y para precisar lo antes dicho, voy a transcribir este fragmento que extraje del texto que leí en la Academia Venezolana de la Lengua el día en que Hernán Gamboa presentó en la sede de dicha Corporación su CD Juglaría:

Permítanme esta digresión lexicográfica, en algunos partes del país, en mi pueblo, por ejemplo, quizás hasta fines de los años cincuenta, al cuatro siempre se le llamó guitarra, guitarra en lugar de cuatro y a su ejecutante se le llamó guitarrero. A la guitarra, a la actual guitarra, y con esto me adelanto a la pregunta que algunos de ustedes se están formulando, se le decía guitarra grande y quien la ejecutaba era un guitarrista. Como cuatro, con el valor semántico que tiene actualmente, la palabra aparece registrada en el Diccionario académico a partir de la edición de 1914 y desde entonces se le define como “guitarrilla venezolana de cuatro cuerdas”. Por supuesto, el uso del instrumento y posiblemente de la palabra con que se le identifica se remonta a los orígenes mismos de su presencia entre nosotros, quizás hacia fines del siglo XV o comienzos del XVI, si bien el primer testimonio de uso literario que conocemos data de 1890, en Peonía, del novelista Manuel Vicente Romero García. Cuatro, como lema, se define también en varios de los trabajos que se han ocupado del estudio del léxico de uso venezolano: Picón-Febres, José Eustaquio Machado, Lisandro Alvarado, el mismo poeta Arvelo Torrealba, Silva Uzcátegui y Armas Chitty, entre otros.

Luego de esta historia que ubica a Quirpa en la Villa de San Jaime y sus alrededores, en esta misma página que estamos considerando se expone otra versión, quizás menos divulgada, recogida también de la tradición oral por el poeta Fleitas Beroes. De acuerdo con ella, la muerte de Quirpa fue en “un punto ubicado en la costa del Meta”:

Germán Fleitas Beroes, hizo un estudio detallado de Quirpa, con base a la tradición oral de gente del llano que a su vez lo escuchó de sus abuelos. Llega a la conclusión, aunque no contamos todavía con el análisis completo, que Güiripa no es el pueblo del estado Aragua donde incluso está identificado el sitio donde  presuntamente sucedió este suceso, sino de un punto ubicado en la costa del Meta, visitado por el Padre Madariaga a su regreso de Bogotá. Cuenta la tradición oral de la familia Fleitas, que ante esta teoría, hay quien ha alegado su imposibilidad, pues estando este segundo punto ubicado en el llano, no tendría lógica el verso “no quieren a los llaneros”,  sin embargo, él solía explicar que en aquellos tiempos, se le llamaba llanero únicamente al hombre de faena. El resto de los habitantes de ciudades y pueblos del llano, no llevaban ese calificativo, por lo que desde este punto de vista, pudiera interpretarse que los llaneros que mataron a Quirpa, eran peones u hombres de faena. (Cf. http://elpoetadecamaguan.blogspot.com/2011/01/la-historia-de-quirpa-contada-por.html)

Desde otra perspectiva, a este tema también le han dedicado sendas versiones otros poetas y varios intérpretes de la música llanera. Entre ellos, hemos seleccionado:

  • La Leyenda de Quirpa: escrita por el poeta apureño José Vicente Rojas. Grabada por Antonio Sosa Mejías y Daniel Bustamante, con la participación del autor como narrador y declamador.
  • Yo vi la muerte de Quirpa: grabada por Cheo Hernández Prisco.
  • La historia de Kirpa: grabada por Rafael Martínez , el Cazador novato.

En definitiva tenemos una historia con varias versiones, un joropo y un nombre legendarios, popularizados y consagrados a través del canto y la poesía: Quirpa. Además, debemos decir que tenemos otra Quirpa cuya motivación y origen también quedaron en el anonimato: la Quirpa guatireña recopilada y arreglada por el maestro Vicente Emilio Sojo e interpretada, entre otros, por:

  • Morella Muñoz:
  • Freddy Reina:
  • John Williams:
  • David de los Reyes:

Cronológicamente, de acuerdo con nuestra competencia como estudioso y coleccionista de la música llanera, el primero en grabar Quirpa fue Ángel Custodio Loyola acompañado por el Indio Figueredo. Sin duda, esta grabación está entre las primeras hechas en Venezuela con música de arpa, cuatro y maracas. Junto con Loyola y Figueredo, también en esa oportunidad grabó como cantante Valeriano Mendoza de quien, lamentablemente, poca es la información que tenemos acerca de él y de su trayectoria artística. Mis amigos, el cronista de Calabozo José Antonio Silva Agudelo y el maestro Manuel Luna, ambos ya fallecidos, coincidieron en decirme que Valeriano era primo de Lucio Mendoza el autor de la música de Cajón de Arauca apureño y arpista de Los Guariqueños. “Fue a él -nos dijo Manuel Luna en una de las tantas veces que hablamos de su legado como arpista y compositor y de su mundo en San Rafael de Atamaica- a quien yo sustituí como arpista en el conjunto de mi compadre Loyola”. En memoria de Valeriano, injustamente olvidado a pesar de ser uno de los pioneros en estos primeros pasos de la música llanera como proposición artística formalmente organizada y como proposición de identidad regional y nacional, vamos a oír una de sus grabaciones:

Valeriano Mendoza

En este texto grabado por Loyola a comienzos de los años 50 del siglo pasado, sólo la primera parte se relaciona con la historia de Quirpa a través de los versos que ya citamos al comienzo de esta exposición. En la parte restante del joropo, Loyola canta unos versos sabaneros que años después los volveríamos a oír en la voz del poeta Ángel Eduardo Acevedo. Oigamos, entonces, a continuación este capítulo de la historia de la música llanera en la voz del Ángel Custodio Loyola de aquella época acompañado por el arpa del Indio bravo de Apure:

Primera Quirpa- A.C. Loyola

Anda mi vida

yo no sé por qué en Güiripa

no quieren a los llaneros,

no quieren a los llaneros,

porque mataron a Quirpa

hirieron al guitarrero,

verdad mi bien,

porque mataron a Quirpa

sí te lo repito

hirieron al guitarrero.

Güiripa lo llaman Quirpa,

lo llaman Quirpa,

Quirpa es joropo llanero,

Quirpa es joropo llanero

que lo tocan en el arpa

con maraca y guitarrero,

te lo repito,

que lo tocan en el arpa

con maraca y guitarrero.

Recuerdo cuando pusiste,

oye mujer,

tu mano sobre la mía,

tu mano sobre la mía,

y llorando me dijiste

que jamás me olvidarías

te lo repito

y llorando me dijiste,

verdad mi amor,

que nunca me olvidarías.

Cada vez que nombre a Rosa,

que nombre a Rosa,

me acuerdo de Rosalía,

me acuerdo de Rosalía

porque Rosa se llamaba

una prima hermana mía

verdad mi bien,

porque Rosa se llamaba

¡ay! se llamaba

una prima hermana mía.

Corazón de tu letargo,

¡ay! de tu letargo,

bella flor de Alejandría,

bella flor de Alejandría,

cómo me niegas el bien

teniendo el alma tan mía

teniendo tu corazón

dentro de la vida mía

no me niegues tu cariño

sabes Rosa Alejandría.

Posterior a esta primera Quirpa interpretada por Loyola y Figueredo, Loyola, acompañado ahora por su conjunto Los Guariqueños con el maestro Manuel Luna al arpa, graba nuevamente la Quirpa en el LP titulado Pasaje contramarcado. En esta oportunidad, en el arpa estaba, como ya dijimos, el maestro Manuel Luna, insigne arpista y compositor apureño creador de un significativo número de joropos y pasajes entre los cuales se inmortalizó Sentimiento apureño, cuya letra pertenece a Pedro Emilio Sánchez y Valentín Carucí.

La letra de esta versión de Quirpa, de acuerdo con los créditos que aparecen en la contraportada del LP, se atribuye al Dr. Pineda y arranca con la misma primera estrofa que, según hemos dicho, pertenecería al texto primigenio de Quirpa. Del quinto verso en adelante (Quirpa nació en la sabana) hay una poetización de la leyenda, una identificación del gentilicio de Quirpa y una exaltación de sus dotes de coplero (Con alma y con versación). Con el verso anteriormente citado y con el que dice Hombre del Alto apureño se despeja la ambigüedad presente en los versos que dicen:

Yo no sé por qué en Güiripa

 no quieren a los llaneros

porque mataron a Quirpa

e hirieron al guitarrero.

Ahora, mientras oímos la voz de Ángel Custodio y la música de sus Guariqueños con Manuel Luna al arpa, revisemos y apreciemos el texto del Dr. Pineda. Antes, déjenme contarles esto. En cierta oportunidad, Manuel Luna me comentó que en la grabación de Quirpa él debía concluir la música “abrochado” con el canto de Loyola. “En esa época si uno se pelaba, había que volver a comenzar. Me di cuenta de que me había pasado y seguí como si nada. Cuando oigas esa Quirpa, fíjate que mi compadre Loyola termina y yo sigo tocando. Así, remendé el capote”.

Güíripa lo llaman Quirpa

óyelo bien,

Quirpa es joropo llanero,

Quirpa es joropo llanero,

que lo tocan en el arpa

con maraca y guitarrero.

Quirpa nació en la sabana,

donde nacen los cantares

y como Quirpa lo cantó

lo supieron los palmares.

Hombre del alto apureño,

con alma y con versación,

con alma y con versación,

si yo supiera tus coplas

se las cantara al bordón,

verdad, mi amigo,

si yo supiera tus coplas,

óyelo bien,

se las cantara al bordón.

Apure lloró en silencio

mientras el arpa se oía,

mientras el arpa se oía,

porque en el llano se supo

que Quirpa se moriría,

verdad verdad,

porque en el llano se supo,

anda se supo,

que Quirpa se moriría.

Su cuerpo quedó en Güiripa

su voz está en el palmar

su voz está en el palmar

su pensamiento en la brisa

su apellido en el cantar,

yo no sé por qué en Güiripa

no quieren a los llaneros

porque mataron a quirpa

y le hirieron al guitarrero.

A su vez, con su peculiar y baquiano estilo para galopar con sus manos desde las primas a los bordones, el Indio Figueredo nos legó esta versión instrumental de la Quirpa:

La Quirpa- Ignacio -Indio- Figueredo

Después de estas primeras andanzas, la Quirpa fue popularizándose cada vez más en las voces e instrumentos de varios intérpretes e, inclusive, se internacionalizó. Del vasto repertorio de versiones que tenemos de este joropo, consignaremos las que identificamos a continuación. Entre éstas hemos incluido la recopilada por el antropólogo y musicólogo Luis Laffer como parte del trabajo de investigación que él hizo sobre el folklore venezolano hace ya algunos años. También, las versiones instrumentales del arpista apureño Urbino Ruiz y del lamentablemente desaparecido maestro del cuatro Tomás Montilla. Por supuesto, no podía faltar la magnífica versión del Quinteto Contrapunto. En definitiva, y con esto cerramos la página, oiremos:

  • URBINO RUIZ:
Quirpa- Urbino Ruiz
  • RECOPILACIÓN DE LUIS FAFFER:
Quirpa- Luis T. Laffer
  • CLAUDIA CALDERÓN:
Quirpa- Claudia Calderón
  • QUINTETO CONTRAPUNTO:
Quirpa- Quinteto Contrapunto
  • LOS TORREALBEROS:
Quirpa- Juan Vicente Torrealba
  • JESÚS SEVILLANO:
Quirpa- Jesús Sevillano
  • LOS OLIMAREÑOS:
Quirpa- Los Olimareños
  • MASANORI MAKINO:
Quirpa- Masanori Makino
  • TOMÁS MONTILLA:
Quirpa- Tomás Montilla
  • ANSELMO LÓPEZ:
Quirpa- Anselmo López

Dr. Edgar Colmenares del Valle.
Academia Venezolana de la Lengua.

2 comentarios

  1. MIGUEL ANGEL RAMIREZ

    Excelente recopilación de esta versión de la música llanera venezolana como es la Quirpa, el relato histórico de su posible interprete en el arpa el altopureño José Antonio Quendo. Considero que hay muchas probabilidades de que este músico e interprete de la música llanera se de esta región del Estado Apure, desde allí salía desde el siglo XIX muchísimo ganado para la región central de Venezuela incluyendo a Caracas, como también salió ganado para la zona andina Tachirense; desde finales del siglo XVIII y gran parte del siglo XIX, con arreos que oscilaban entre 400 y 600 reses para proveer de carne a esta importantes zonas del Pais. Mi reconocimiento al Sr. Edgar Colmenares del Valle por mantener esta valiosa pagina cultural y reconozco su esfuerzo en la contribución de la cultura venezolana. Infinitas felicitaciones amigo Colmenares

  2. MIGUEL ANGEL RAMIREZ

    Excelente recopilación de esta versión de la música llanera venezolana como es la Quirpa, el relato histórico de su posible interprete en el arpa el altopureño José Antonio Quendo. Considero que hay muchas probabilidades de que este músico e interprete de la música llanera se de esta región del Estado Apure, desde allí salía desde el siglo XIX muchísimo ganado para la región central de Venezuela incluyendo a Caracas, como también salió ganado para la zona andina Tachirense; desde finales del siglo XVIII y gran parte del siglo XIX, con arreos que oscilaban entre 400 y 600 reses para proveer de carne a esta importantes zonas del Pais. Mi reconocimiento al Dr. Edgar Colmenares del Valle por mantener esta valiosa pagina cultural y reconozco su esfuerzo en la contribución de la cultura venezolana. Infinitas felicitaciones amigo Colmenares

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