PICAPICA Y TAGUAPIRE DOS ÁNIMAS GUARIQUEÑAS (SEGUNDA PARTE)

DE CHAGUARAMAS A SANTA MARÍA DE IPIRE, PASANDO POR VALLE DE LA PASCUA Y EL SOCORRO

Autor e Intérprete: Reynaldo Armas

-Sin duda, en el mundo misterioso de las ánimas y los espíritus, la devoción popular por quien en vida se llamara Francisca Duarte y fuera también conocida con el nombre de Pancha Duarte antes de convertirse en el Ánima del Taguapire, es verdaderamente significativa e interesante. 

Se dice que nació el 03 de Marzo de 1846. En la historia de su vida encontramos las variantes que impulsan el crecimiento y arraigo de cualquier leyenda. Pero, además, en ella se hace presente el hecho de haber sido una mujer honrada y trabajadora que, en vida, supo granjearse el afecto de todo su entorno laboral y doméstico. En Internet, en una página dedicada al espiritismo hay una “Vida de Francisca Duarte (Narrada por ella misma a través de una medium)” en la que varios de los hechos narrados no coinciden con los que se han divulgado en las diferentes versiones de su leyenda. 

(Cf. https://iworos.com/espiritismo/2018/10/6179/francisca-duarte-el-anima-del-taguapire/)

En dicha página se deja entrever que en vida Francisca Duarte ya era milagrosa. Hoy, su culto, junto con otros, como el de María Lionza, por ejemplo, en donde se reencuentran fieles practicantes de diferentes ritos y religiones, representa esa cierta inquietud psíquica que desde siempre ha pautado el comportamiento humano frente a lo desconocido. La historia de Francisca Duarte, al igual que la de José Zambrano, es sencilla y va cargándose de nuevos signos a medida que es objeto de una búsqueda permanente que compruebe o descarte algunos de los elementos que la estructuran y la consagren como definitivamente verdadera. En nuestra próxima intervención, revisaremos algunas de las variantes de esta leyenda que comienza con la muerte de su protagonista en un sitio llamado Viboral a orillas del río Zuata o a la sombra de un taguapire antes de llegar al pueblo de Santa María de Ipire. En relación con este punto, capten la información que se da acerca de su muerte en el segundo de los poemas que Eduardo Luis les va a presentar de inmediato. Igualmente estén atentos, en su debida oportunidad, al texto de Francisco Ríos cantado por Cristóbal Jiménez.

-Así como son incontables los milagros que se le atribuyen, también son numerosos los estudios, poemas, cantos y oraciones que le han dedicado al Ánima del Taguapire. Frecuentemente, la leyenda se hace poesía y la poesía se musicaliza. Una de estas primeras composiciones es el “Romance a Pancha Duarte” escrito por el poeta y educador guariqueño Próspero Infante (1894-1968), autor también del libro Cartas del alto llano. De este romance, en Internet, hemos encontrado los fragmentos que transcribiremos a continuación:

Ánima del Taguapire

-dijo un viajero contristo-

si se me  quita esta fiebre

que me está quemando vivo,

te hago un cercado de palmas

y un túmulo de ladrillos

pa´ que no pise el ganado

el suelo que está bendito

y como un claro milagro

bajó la fiebre en el sitio;

pero al llegar al poblado

se echó  la gracia al olvido;

no pagar servicio a pobres

es una virtud de ricos

…///…

Poco después, a la vera

del sendero como un símbolo

se alzaba un techo de tejas

sobre un túmulo blanquísimo.

La gracia de los milagros

llenó todos los oídos

muchos alcanzaron bienes

otros, salud del espíritu;

algún mercachifle avaro

logró la deuda de un pillo

y hasta el viejo don Natalio,

cuando un vaquero dijo:

”Se perdió la vaca mora;

no he hallado el toro suizo”…

”ofrézcale a Pancha Duarte

una vela de a cuartillo”

A la mañana siguiente

la vaca buscó  a su hijo

y algún sabanero trajo

al patio el toro perdido…

y el cura de la parroquia

comprendió, con buen sentido,

que el alma de Pancha Duarte,

a la vera de un camino,

es, entre todas las cosas

¡un torrente de oro vivo!

(Cf. http://cuentaelabuelo.blogspot.com/2013/11/los-hijos-de-guarico-prospero-infante.html).

También el poeta, historiador, ensayista y biógrafo caraqueño José Antonio de Armas Chitty (1908-1995), quien viviera en Santa María de Ipire desde los seis hasta los veintisiete años, escribió un “Romance del Ánima del Taguapire” que hoy se reproduce en diferentes páginas de Internet. En relación con el estado Guárico, el estado nativo de Francisca Duarte, Armas Chitty también publicó Zaraza, biografía de un pueblo (1949), Tucupido, formación de un pueblo del Llano (1961), Vocabulario del hato (1961) e Historia del Guárico (1978). En su “Romance del Ánima del Taguapire”, Armas Chitty dice:

Mirar de frente la vida y en el duelo siempre darse.

Ser caracol de la angustia, de la angustia innumerable.

En el dolor de los otros confundirse y encontrarse.

Así crecida y señera, cayó un día Pancha Duarte…

La hamaca en silencio cruza, los desiertos chaparrales.

La negra cobija dice, que va la muerte de viaje.

Los hombres lanzan al viento, sorda y oscura la frase:

“ésta muerta sí que pesa, parece piedra compadre”

Son diez los que van. Diez hombres

y es cansino y duro  el viaje,

salieron de Barrialito, con el lucero en pañales

Doce leguas, barro flojo, Santa María un miraje,

ron escaso, sol de invierno y con la fatiga sin cauce,

un inmenso taguapire, les dio cobijo un instante.

Y cuando de nuevo fueron, a alzar la hamaca, a doblarse

para continuar el rumbo, se miraron los semblantes, 

los diez hombres no podían, tener en vilo el cadáver.

Voluntariosos quisieron, a una voz incorporarse,

y tanto pesa la muerta, que se quedan vacilantes.

Del guatacaro rugoso, se retorcía el mecate,

y un silbo de ánima en pena, llena de sombras el aire.

“Que la enterremos parece, decírnoslo Pancha Duarte”,

dueño de su voz robusta grita Segundo Canache.

La enterraron en silencio, todos con el gesto grave,

al pie de unos Taguapires, que daban fondo al paisaje,

Y crecen piedras y  flores, nace la cruz de Apamate.

El olvido llega un día, con  sus mudos matorrales,

y Pancha Duarte ya es dueña, del más hermoso mensaje

Salvador Faro, una vez, le oye cruzar en el aire,

y ve el agua de regreso, al bosque mudo que arde,

iluminadas las cruces y entre sollozos distantes

un hilo de largas sombras, confundiéndose en los árboles.

“¡Ánima del Taguapire!”, se escucha en cerros y valles,

de Uracoa a Barinitas, en las orillas del Guaire;

en Ipire que es la tierra de sentir y de sembrarse,

donde aseguran que han visto, a Dios cruzando las calles.

Su casa de hoy deslumbra: oro, perlas, cortinajes.

En verso noble su vida la dijo Próspero Infante

Invocarla es tener siempre, segura una luz distante.

Voz anónima y eterna, agua que del pueblo nace,

bandera, sed y frescura, hito de cielo en la sangre

río de fe sin orillas, ¡Corazón de Pancha Duarte!

                              

De este poema de Armas Chitty circula en Internet una declamación grabada por Pastor Rivero (Cf. https://www.youtube.com/watch?v=pDrd1e9GeSU) y, dentro de este repertorio de textos poéticos y narrativos en homenaje a Francisca Duarte, hay un pasaje compuesto por José Santos Barrios Figuera que intercala una oración con sus expresiones de agradecimiento y la historia de esta ánima que se cuenta entre las más veneradas por un amplio sector de la población venezolana. 

-Sin entrar en detalles de parentesco, vida afectiva y apariencia física, la historia de Francisca Duarte, cuyo apellido original, según algunas fuentes, era Duerto, nos conduce al perfil de una persona honesta, responsable, trabajadora y de carácter recio que durante muchos años trabajó en el Hato Barrialito bajo la responsabilidad de su dueño Natalio González Hurtado. Se cuenta que disfrutó de toda la confianza de Don Natalio hasta que un día resolvió irse a vivir en la casa de una familia y de ahí a un sitio denominado Viboral ubicado a orillas del río Zuata. Ahí, según cuentan algunos, murió palúdica en septiembre de 1895. Hay quienes afirman, Armas Chitty entre ellos, que murió en Barrialito. Lo que aparentemente no deja lugar a dudas es que Don Natalio, al enterarse de la muerte de su antigua ama de llaves, mandó a Juan Tablante y a otros hombres a que la trasladaran a Santa María de Ipire y ahí le dieran cristiana sepultura. De regreso, a campo traviesa, con el cadáver dentro de un chinchorro colgado de una vara llevada por dos hombres en cada extremo, divisaron un ejército. De inmediato, colocaron el cadáver bajo un taguapire y huyeron hacia un monte cercano. Cuando pudieron regresar al sitio donde habían dejado el cadáver, se encontraron con que éste se había reventado y, por tal razón, se vieron en la necesidad de enterrar a Pancha Duarte bajo la sombra de aquel taguapire. Hay quienes sostienen que la enterraron ahí porque tenían que atravesar la quebrada Santa Lucía y ésta iba muy crecida y caudalosa. Otros, en cambio, afirman que al tratar de seguir hacia Santa María, no pudieron levantar el cadáver. La muerta se les puso tan pesada que optaron por enterrarla al pie del taguapire que desde ese día se convirtió en su único y eterno camposanto y en el símbolo de esta leyenda.

-A continuación, para concluir con esta relación de composiciones artísticas dedicadas al Ánima del Taguapire, revisaremos la composición de Francisco Ríos que ya hemos mencionado. Lamentablemente no tenemos ni tiempo ni espacio para examinar todo el repertorio que hemos compilado. En consecuencia, a fin de solventar esta situación, les vamos a entregar un listado que contiene los nombres de las composiciones no comentadas en este diálogo. Antes de leerla, disfruten de “Ánima del Taguapire”, grabada por Cristóbal Jiménez:

Cerca de Santa María

a la orilla del camino

hay una capilla hermosa

refugio del peregrino

es un recinto de paz

de oración  y de armonía

donde cambia el caminante,

sus penas por mejoría,

donde cambia el caminante

sus penas por mejoría.

Sus miserias por bonanza

su llanto por alegría

y tu bondad siempre alcanza

a vencer las lejanías

y tu bondad siempre alcanza

a vencer las lejanías.

Un alma muy generosa

descansa en ese lugar

bajo una sombra piadosa

la hubieron de sepultar

iba en hombros de llaneros

con la brisa del palmar

y en el pie de un taguapire

quiso poder descansar

y en el pie de un taguapire

quiso poder descansar.

Se llamó Francisca Duarte

“Pancha” en tono familiar

y desde entonces imparte

la bendición matinal

y desde entonces imparte

la bendición matinal.

(Hablado: Ánima de Taguapire, dedicada 

al pueblo de Santa María y toda Venezuela).

Le pidió permiso al tiempo

y a la Corte Celestial

para vencer el olvido

y al caminante auxiliar

presagiaba en cada paso

en cada gesto al mirar

que su luz no tendría ocaso

su suerte sería brillar

que su luz no tendría ocaso

su suerte sería brillar.

Más allá  del tiempo ignoto

al destino va a esperar

donde el silencio fue roto

por un canto celestial

donde el silencio fue roto

por un canto celestial.

Y fue aquél, un día tan hermoso

que empezó a testimoniar

su protección al devoto

que la quisiera invocar

pasó un hombre muy cansado

con fiebre y gran malestar

y le curó cuerpo y alma

y le ayudó a progresar

y le curó cuerpo y alma

y le ayudó a progresar.

Desde entonces, Pancha Duarte,

eres símbolo inmortal

rayo de luz que abre paso

para la estrella alcanzar

rayo de luz que abre paso

para la estrella alcanzar.

Bien. A continuación, revisemos la lista ya anunciada. Es producto de nuestra propia competencia y de una posterior revisión en Internet: 

  • Eudomar Gil. “Ánima del Taguapire”.
  • Ítalo Zapata. “Homenaje a Pancha Duarte”.
  • Javier Ledezma. Homenaje a Francisca Duarte,
  • Jesús Daniel Quintero (Tigrito de Mata Negra). “La princesa Taguapire”.
  • Jesús Daniel Quintero. (Tigrito de Mata Negra). “Panchita Duarte”
  • José Cheo González. “Una kirpa a Pancha Duarte”.
  • José Figueredo. “La negra Pancha Duarte”.
  • José Jiménez (El Pollo de Orichuna). “Ánima del Taguapire”.
  • José Vásquez. “Petición a Pancha Duarte”.
  • Kaína Gota. “Homenaje a Pancha Duarte”.
  • Luis Miguel Gota. “Historia de Francisca Duarte (Mama Pancha)”.
  • Marcos Román García. “A Francisca Duarte”.
  • Reinaldo Armas. “Si vas pa’ Santa María”.
  • Rubén Gamarra. “Versos a Pancha Duarte”.
  • Santiago Rojas. “Ánima del Taguapire”.
  • Valentín Bolívar. “Ruegos a Pancha Duarte”.
(Intérprete: Eudomar Gil)

Además, sobre este mismo tema, en Youtube, podemos revisar, entre otros, los videos “Francisca Duarte” e “Historia de Pancha Duarte”. Gracias a todos. Antes de despedirme, quisiera dejarles estas dos informaciones. 1) En la Universidad  Nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ), con sede en San Carlos, estado Cojedes, los profesores Isaías Medina López, Duglas Moreno y Carlos Muñoz hicieron un Trabajo de Investigación titulado Análisis de figuras espectrales en el corrío y leyendas del canto llanero tradicional. 2) Édgar tiene una excelente colección de música. De varios géneros y diferentes épocas. No tengo idea del número de grabaciones que ha conservado, pero no dudo en decir que conoce ampliamente la música popular venezolana y particularmente la música y el canto de su tierra, el Llano. Con ellos, con la música y la canta llaneras, ha preparado varias antologías temáticas estructuradas a base de composiciones dedicadas a un único tema o estructuradas como repertorios de versiones de una misma pieza o como el top ten de  un intérprete. Del primer grupo, recuerdo “Ánimas y Santos”, “Antología del canoero”, “Canto y camino real” y “Cantos del Paso real”. Del segundo, “Sentimiento apureño”, “Pasaje del olvido” “Romance en la lejanía”, entre otros temas que son emblemáticos en la historia de  la música popular llanera. Y entre los intérpretes recuerdo en este momento cada top ten dedicado a Pedro Emilio Sánchez, Mario Suárez, Reyna Lucero, Magdalena Sánchez, Héctor Cabrera, Rafael Montaño, Guillermo Jiménez Leal y, por supuesto, a esos dos grandes maestros de la canta llanera: Francisco Montoya y Ángel Custodio Loyola. Paso a paso iremos subiendo todos estos archivos. De nuevo, gracias a todos ustedes por su atención. Nos volveremos a ver y, por supuesto, a dialogar… de leyenda y de leyendas. Gracias.

-Gracias, Eduardo Luis, por haber aceptado esta invitación. Contamos contigo, con tus conocimientos y tu experiencia para un próximo encuentro. Bien, amigos. Es todo por el momento. Gracias a todos. Recuerden que la leyenda sigue y siempre habrá alguien que nos la cuente… En algún lugar, en un día cualquiera… Gracias. Nos vamos acompañados por la voz de Leopoldo Barón entonándonos un “Canto a Francisca Duarte”.

Dr. Édgar Colmenares del Valle

Academia Venezolana de la Lengua

*Imágenes bajadas desde diferentes páginas de Internet.

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